El Doctor en sociología, Xabier Aierdi, ha reflexionado sobre el reto que supone la inmigración para una sociedad en constante cambio
Ha destacado la importancia de que las políticas de inmigración se centren en aspectos laborales
Hamaikabat ha dado comienzo hoy a la primera jornada de la Escuela de verano organizada para los días 21, 22 y 23 de julio. Felix Arrieta, coordinador de la Escuela, ha presentado esta “cita de tres días” como un espacio para conocer, debatir y reflexionar sobre aspectos sociales y políticos de actualidad.
La sede de Hamaikabat en Donostia ha acogido hoy, como primer invitado, al Doctor en Sociología Xabier Aierdi para tratar el tema de la inmigración y el reto que supone alcanzar la cohesión social.
Aierdi, profesor de la UPV-EHU y director del observatorio vasco de inmigración, Ikuspegi, ha explicado que toda la “modernidad”, la sociedad y estados modernos, se basan en la “existencia de unas fronteras físicas y en que dentro de esas fronteras todo es, o debe ser, homogéneo: mono-cultural, mono-lingüe, mono-identitario, etc.”. Así, si se asume esta premisa, la inmigración, al aportar pluralidad, no puede ser asumida como un fenómeno enriquecedor y las políticas de inmigración deberían estar orientadas a eliminar las diferencias introducidas por la inmigración.
Más allá, Aierdi ha introducido el concepto de “solidaridad” unido a las “comunidades imaginadas”, que es otro de los aspectos que posicionan a una sociedad frente a la inmigración. Según ha explicado el profesor de la UPV-EHU, todas las personas creamos en nuestra mente lo que se denomina como “comunidades imaginadas”, un grupo de personas con las que tenemos la percepción de compartir rasgos específicos que nos unen, a pesar de que no las conozcamos personalmente. Son “los nuestros”, y estos “nuestros” son las personas con las que tenemos el deber de ser solidarios.
El director de Ikuspegi también ha señalado que ante el fenómeno de la inmigración existen dos esquemas diferenciados que marcan los discursos opuestos. Por un lado, el esquema “impecable”, según el cual la inmigración no es un problema, nunca hay demasiados inmigrantes y, aun más, la inmigración aporta a nuestra sociedad una pluralidad que es necesaria y enriquecedora. En el lado opuesto se sitúa el esquema “implacable” que entiende que un solo inmigrante ya es demasiada inmigración, que los inmigrantes nos quitan el trabajo, son delincuentes y son inintegrables. Del primer esquema se derivaría el discurso optimista y del segundo el discurso hiperpesimista.
Xabier Aierdi también ha abordado las razones por las que se produce la inmigración hasta nuestro entorno y, en este sentido, ha reclamado la necesidad de desmitificar el “contrato en origen” ya que, según él “más que un efecto llamada lo que se está produciendo es un efecto de necesidad”. En este sentido, Aierdi ha explicado que en estos momentos los contratadores “no son grandes empresas, sino que son principalmente familias”.



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